¿Por qué estoy tan enamorada de alguien que al parecer me daña??
Ella nunca ha estado conmigo oficialmente...
De hecho, siempre ha sido solo mi amiga, pero un día comencé a fantasear con ella y pensé: "Bueno, me debe atraer no más, debo andar como hormonal" y así durante mucho tiempo. Sin embargo más tarde me di cuenta de que pensaba en ella más que la persona que "me gustaba". La próxima vez que la vi en un cumpleaños, la encontré muy atractiva. Admití finalmente mis sentimientos y comencé a intentar ser muy amable con ella, me esforcé como nunca antes en la vida, a pesar de que por lo general la timidez se apodera de mi. La invité al cine, nos conversamos harto por WhatsApp, todo iba saliendo muy bien. Para contextualizar un poco, ella siempre ha sido increíblemente misteriosa, callada, de no tantos amigos y con una historia familiar dura además de una familia increíblemente conservadora. (Ese misterio suyo es parte de lo que me atrae infinitamente)
Mis ilusiones iban en crecimiento con ella, más que con cualquier otra persona, ya que comenzó a hacer cosas como acariciarme la pierna en la oscuridad y decirme de la nada que me quería, y eso que ella por lo general es conocida por ser poco cariñosa con la gente. Yo hablaba con amigos por si sólo eran ideas mías y me decían "Ay creo que obvio que le gustas" y me ponía feliz. Hasta que comenzó a hacer cosas muy extrañas. Un día me comenzó a acariciar mientras veíamos un documental en un cine, fue un momento en el que casi me derrito honestamente, y al almuerzo, me senté al lado de ella y ella se paró y se fue a sentar al lado de otra persona. Después le comenzó a hablar a esa persona sobre algo que a mí me había hablado en la mañana. Me pareció un tanto desilusionadora esa acción, aunque nunca he sido muy de celos así que eso no más. Después ella comenzó a hacer otras cosas raras, siempre me decía que me quería y al segundo fingía que yo ya no existía. Me invitaba a su casa y el mismo día de la junta, se acordaba a última hora que por un motivo u otro "no podía juntarse", siendo que yo corría todos mis planes para ella porque honestamente tengo muchas actividades. Muchas veces me masajeaba levemente en la cabeza y luego se iba, dejándome en un estado de atontamiento porque bueno, me encantaba, y a solas conmigo hablábamos de cosas muy profundas, pero después ante otras personas me trataba no tan bien. Una vez me invitó a ser su pareja en un taller de tango, y me ilusioné mucho... Pero unos días después me dijo que en realidad ya no iba a ir a ese taller. Se demoraba en contestar mis mensajes y sus respuestas eran cortas y provocadoras. Luego podía quedarse por días sin seguir contestándome. También hacía esta cosa rara de quedarme mirando por muchos segundos sin ningún contexto, y yo me ponía muy nerviosa, después me reía y le pedía que parara pero ella sólo sonreía y seguía, sin hacer nada más, y yo no podía seguir actuando normal así, su sola mirada me causaba muchas emociones.
Y bueno, ella haciéndome todas estas cosas contradictorias, y yo por mientras hacía lo que podía por ella, le organicé su fiesta de cumpleaños y todo.
Un día me encontré a mi misma desesperada por sus mensajes, sus llamadas, sus caricias, un poco obsesionada diría yo, porque mis expectativas subían y bajaban con ella como en un juego de fantasilandia. Le conté a mi psicóloga y me dijo que tenía que ponerle límites porque ella me estaba tratando mal. Pero no sé, yo pensaba en su historia familiar, en que sus padres nunca le daban tanto cariño, pero yo en cambio sí, y que era normal que ella quizás no supiera como manejarlo. Además era la primera vez que ella se abría tanto con alguien: todos mis amigos me decían lo mismo. Me decían que ella si o si tenía algo especial conmigo. Nunca me había pasado que tantos de mis amigos coincidieran en lo mismo.
Así que insistí, hasta que un día me noté con mucha angustia en mi día a día, incluso en la música que es mi pasión, y comencé a reflexionar: ¿Yo merezco esto realmente?
Después de eso, me bajó la cuestión, le hice demasiado caso a mi psicóloga diría yo. Le hice la ley del hielo a la chica. De un día para otro.
Ella estaba muy confundida. Al principio actuaba como si fuera un juego. Después se dio cuenta que era de verdad, y un día la pillaron llorando en el baño de la escuela. Me comencé a sentir muy mal y muy ansiosa, como si me hubieran quitado una droga. Quería estar a su lado de nuevo, y me daba pena su pena, incluso lloré en mi casa más de una vez. Pero a la vez el resentimiento me hacía actuar de maneras muy frías con ella, además de que la voz de mi psicóloga siempre resonaba en mi cabeza.
Pasó como una semana, ella pidió hablar conmigo por whatsapp. Le dije que bueno ya, que como ella quisiera.
Al día siguiente, sin preguntarme nada antes, comenzó a pedirme perdón. Después se puso a llorar, y dijo que sabía que ella a veces era "una mala amiga", y que hacía cosas no muy sanas. Le pregunté: ¿Y por qué las haces?
Me dijo que tenía un persistente miedo de que la gente siempre la abandonara al final. La perdoné, me conmovió su confesión. Después de eso, decidí que ya llevaba mucho tiempo ocultando mis emociones y le envié una carta confesándome, justo antes de salir de vacaciones. Ya volvimos a entrar a clases, y aún no me ha contestado. Hasta le envié un pequeño mensaje por WhatsApp pidiéndole calmadamente que habláramos sobre lo de la carta, cuando y donde a ella le pareciera cómodo, le dije que no quería presionarla. Ella me contestó que bueno, aunque me dijo que aún estaba procesando lo de la carta. Después de eso, nos enviamos unos stickers chistosos para romper el hielo, creo, y ella no volvió a hablar del tema. Yo menos, no quería insistir más. Esto fue en diciembre. Ya es Marzo, y ella aún no me ha buscado para hablar de ello. Yo no quiero insistir más para no parecer agobiante, pero en la escuela nos evadimos, no nos hablamos, ni nos miramos. No sé por qué, o sea en mi caso es mayormente incomodidad porque aún no hemos hablado lo de la carta. Pero ella no tiene por qué evadirme, podría dejarme en la friendzone y listo. Pero no lo hace, no me dice nada, y de vez en cuando tengo unos sueños muy locos con ella, y al día siguiente de esos sueños SIN FALTA ve uno de los tres estados que siempre subo a WhatsApp. Solamente UNO, por algún motivo. De solo ver su nombre me invaden un montón de sensaciones y me parece raro la coincidencia de los sueños.
Quizás a ella le encanta tenerme ahí, con las expectativas colgando sobre un hilo, probablemente sigue jugando conmigo y yo debería solamente soltarla. Ahora dejé la sicóloga por la cuarentena del COVID-19, así que no hablo mucho de este tema con nadie porque me asusta. Pero ella me encanta, no lo puedo evitar. Y eso que nunca hemos estado en una relación o algo. Adoro su voz suave, sus manos pálidas, y me odio y me avergüenzo por ello. No puedo dejar de fantasear con ella, aunque siempre lo hago con angustia, pero es adictivo. Ha pasado un poco más de un año desde la primera vez que la invité al cine, y aún así no puedo soltar y pasar de página. Me siento idiota, nunca me había pasado algo así con alguien. Quisiera saber por qué me pasa, ni siquiera sé qué es lo que me gusta de ella, son puras cosas sin sentido. En las parejas tóxicas, suele pasar que la persona abusada se acostumbra a estar con el abusador, y se queda ahí por miedo a salir de su zona de confort y lo llama "amor". Pero yo nunca he estado en una relación oficialmente con esta chica, y soy joven por lo que debería ser fácil sólo buscar a alguien más y listo. Sin embargo, siempre vuelvo a recordarla, a pensar en ella, a desearla con vergüenza y a tener la duda de si quizás yo le gusto también, y no puedo pasar de página. Es muy difícil. Necesito ayuda. Sorry lo largo, necesitaba desahogarme y me estresa mucho la situación.